dimecres, de març 14, 2007

A RED TENDIDA

Cuanto más exploramos textos sobre la Red, tanto más difícil nos resulta decidir nuestros itinerarios en ella. Abundan los lemas y oráculos sobre sitios nuevos más cercanos a la imaginación del publicitario que a la realidad aludida. Ya hemos entrado en una nueva era, nos dicen, la "Era Digital". Ya estamos viviendo en la Web 2.0, la "social", nos repiten, mientras asoma la Web 3.0, la "semántica". Simultáneamente, el ordenador se vincula cada vez más con el móvil que, con menor peso y tamaño, ensancha espectacularmente sus ofertas: agenda, calendario, cámara de fotos, cámara de video, alarma, calculadora, conversores, cronómetro, juegos.... y mensajes de la propia Red.
Apenas concluído, al año 2006 se le atribuyen conquistas decisivas, avances renovadores. El semanario Time lo pone de manifiesto al elegir su Person of the Year 2006: You. "Sí, Usted", nos dice. "Usted controla la Era de la Información. Bienvenido a su mundo." En la portada, una pantalla espejo nos sorprende al reproducir nuestro propio rostro. "Usted. ¿Quién si no?", reafirma el índice. "Este fue el año en el que la gente tomó el control de los medios. Usted cambió para siempre la manera como nos vemos a nosotros mismos y como vemos al mundo en que vivimos." La Red, proclama Time, se ha vuelto una gigantesca democracia directa, "una nueva democracia digital": "el pueblo" ejerce efectivamente el poder.
Ostentado, rotundo, el mito sustituye a la realidad aludida. Pero Time sabe combinarlo con ella para reforzar, en definitiva, su mensaje primordial: esta vez, una apología de la Web 2.0 como una Web organizada en torno a las personas, y no precisamente esas, especiales, que aparecen en las pantallas del televisor y en las columnas de opinión sino "personas comunes", aficionados. Advierte Time de todos modos que esta es, para unos, señal de autenticidad pero representa, para otros, el final del profesionalismo. Y marca el impacto de un "Web amateurism" en dos grandes campos cada vez más visitados por los cibernautas: impacto del blogging sobre el periodismo tradicional e impacto de Wikipedia sobre la academia tradicional. "Bloggers" y "Wikipedians" parecen hacer ciertas cosas mejor que sus equivalentes profesionales y algunas otras cosas mucho peor, sentencia el gran magazine norteamericano. Sin concretar -suele ocurrir- cuáles son las unas y las otras.
Pero la libertad sin límites que nos reconoce el blog nada tiene que ver con las exigencias estrictas del periodismo, y la autoría de los colaboradores espontáneos de Wikipedia se nutre de enciclopedias y otras fuentes tradicionales. Cuando los periódicos digitales incluyen sus propios blogs no hacen más que poner un rótulo de moda a las tradicionales columnas; cuando Wikipedia corrige insuficiencias y errores de algunos de sus artículos reivindica arraigados saberes académicos. A Time no le queda otra salida que admitir, en definitiva, que la mayoría del contenido creado por los usuarios de la Red no desafía la autoridad del experto tradicional: funciona en una zona donde no hay expertos o donde los propios usuarios son los expertos.
Es que la Red sigue extendiéndose por inclusión y acumulación, no por exclusión y sustitución. Lo nuevo y lo ya existente se interrelacionan. Para confirmar que el 2006 ha sido el año de la Web 2.0 o Web Social, se comprueba que crece minuto a minuto el número de blogs, que suman millones los usuarios de MySpace, YouTube y los decididos a vivir su Second Life (que la propia Ségolène Royal escogió como un escenario más para seducir a sus compatriotas). Pero, al mismo tiempo, arraigan sitios, usos y comportamientos ya tradicionales en la corta historia de la Red. Así, España ya supera la media de la UE en el uso de la mensajería instantánea y el correo electrónico en tanto que el 11% de los españoles ya tienen sus blogs y el 13% pertenecen a alguna comunidad online como MySpace.